
Contenidos del artículo
- Dos cheques que parecen iguales y no lo son
- Qué dice la Ley 19.712 sobre donaciones deportivas
- Por qué tu empresa no puede ser la donataria
- Auspicio comercial: publicidad a cambio de una contraprestación
- La propuesta de auspicio: una página y dos anexos
- Qué ofrecer al patrocinador en una corrida
- Donación y auspicio en la misma corrida: cómo separarlos
- Cronograma: cuándo empezar a buscar patrocinadores
- Errores que cuestan plata y cómo evitarlos
Dos cheques que parecen iguales y no lo son
El encargado de bienestar de una minera de Coquimbo nos llamó con una pregunta que suena simple: ¿podemos poner el aporte a la corrida como donación para que la empresa se descuente algo de impuestos? Su contador le había dicho que sí. Su gerente comercial, en cambio, quería una factura por publicidad y el logo grande en la polera. Ambas figuras tienen nombre distinto, tratamiento tributario distinto y documentos distintos. Si las mezclas en un solo contrato, terminas con un papel que no sirve para ninguna de las dos.
Esta guía separa ambas figuras. Primero revisamos qué dice la Ley 19.712 del Deporte sobre donaciones con beneficio tributario. Después explicamos el auspicio comercial, cómo armar la propuesta y qué ofrecer a un patrocinador en una corrida. No entregamos asesoría tributaria: las cifras de la ley aparecen con su fuente, y la aplicación a tu empresa la define tu contador o el Servicio de Impuestos Internos.
Quien organiza un evento suele sentirse en desventaja en esa conversación. El patrocinador tiene un comité, un presupuesto anual y un contador que pregunta por cada factura. El organizador tiene una idea, una fecha y, con suerte, un par de cotizaciones. Esa asimetría se corrige con preparación: llevar a la primera reunión una propuesta de una página, paquetes con costo conocido y las preguntas tributarias ya formuladas. Con eso, la reunión deja de ser una petición de dinero y pasa a ser una decisión de marketing con números.
Qué dice la Ley 19.712 sobre donaciones deportivas
La Ley 19.712, del Deporte, reconoce un beneficio para quien dona dinero a proyectos deportivos inscritos en el registro del Instituto Nacional de Deportes. Para un organizador de eventos importan sobre todo los artículos 62 a 64. El texto está en la Biblioteca del Congreso Nacional, Ley 19.712. Contrasta lo que sigue con esa versión antes de firmar, porque las reglas tributarias cambian y este resumen sólo recoge lo esencial.
| Requisito | Qué exige la ley | Qué significa para tu corrida |
|---|---|---|
| Quien dona | Contribuyente de Primera Categoría con renta efectiva en contabilidad completa, o Global Complementario con renta efectiva (art. 62) | Tu empresa lo cumple solo si declara en esa calidad. Una persona natural sin esa calidad no entra. |
| Quien recibe | Organización deportiva del art. 32, Fondo Nacional para el Fomento del Deporte, corporación de alto rendimiento, corporación municipal de deportes o Cuota Regional (art. 63) | Tu productora no puede recibir el dinero. El receptor es un club o una corporación con proyecto aprobado. |
| El proyecto | Incorporado en el registro que lleva la Dirección Regional del IND (arts. 63 y 68) | Pide el número de inscripción antes de comprometer un peso. |
| El certificado | El donatario entrega certificado con la forma y formalidades que fija el SII (art. 63) | Sin certificado no hay beneficio que reclamar. |
| El crédito | 50% de la donación si el costo total del proyecto es menor a 1.000 UTM (art. 62) | El valor de la UTM lo publica el SII. Compara el costo total del proyecto, no sólo lo que tú donas. |
| Proyectos más grandes | Sobre 1.000 UTM, el 50% exige destinar al menos 30% de la donación a otro proyecto del registro o al IND; si no, el crédito baja a 35% (art. 62) | Un club con un proyecto grande debe considerar esta regla al dividir el aporte. |
| Topes anuales | El crédito no supera 2% de la renta líquida imponible ni 14.000 UTM al año (art. 62) | Una empresa pequeña tendrá un techo bajo. El contador calcula el suyo. |
Hay un detalle que cambia la conversación con el patrocinador. El crédito no es un descuento total. La parte de la donación que no se usa como crédito se trata como gasto necesario según el artículo 31 de la ley de impuesto a la renta. La cifra útil para el donante, por lo tanto, no es el monto donado sino el efecto combinado de crédito y gasto, y eso lo calcula su contador con sus propios números.

Por qué tu empresa no puede ser la donataria
La trampa más frecuente funciona así. La productora que organiza la corrida recibe el dinero de la empresa, emite un recibo a su nombre y promete el certificado. La ley no lo permite. El artículo 64 excluye como donatarios a las personas jurídicas con fines de lucro, y una productora de eventos cae en esa categoría. El dinero tiene que llegar a una entidad que el IND reconoce como receptora de un proyecto aprobado.
En la práctica el camino es otro. Un club deportivo, una corporación municipal de deportes o una organización del artículo 32 presenta un proyecto, por ejemplo la compra de implementos para su escuela, la reparación de un camarín o el financiamiento de un torneo formativo. Ese proyecto debe estar inscrito en el registro regional. Tu empresa dona al club, el club emite el certificado y la corrida puede ser el lugar donde el proyecto se muestra, pero el dinero nunca pasa por la caja de la productora.
Hay otro límite que conviene leer con calma. Según el texto del artículo 64, el proyecto no puede financiar competiciones o espectáculos con deportistas profesionales. Una corrida abierta con premios de élite queda fuera de ese uso, aunque el club sea el mismo. Revisa el reglamento del proyecto antes de asociarlo a un evento con esas características.
Antes de firmar, pide al club el número de inscripción del proyecto en el registro de la Dirección Regional del IND y el nombre de la persona que lo validó. Si no lo pueden entregar, no hay beneficio tributario, aunque el contrato diga lo contrario. Las direcciones regionales están listadas en el sitio del IND.
Auspicio comercial: publicidad a cambio de una contraprestación
El auspicio comercial es un intercambio. Tu empresa paga y la corrida entrega algo que se puede medir: logo en el arco de meta, mención en el speaker, un stand en la zona de hidratación, una franja en la pantalla de la premiación o un envío a la base de inscritos con consentimiento. No hay donación ni certificado del SII. Lo habitual es que el organizador emita una factura por el servicio de publicidad, y que la empresa patrocinadora registre ese gasto según su propio régimen.
Qué tratamiento tributario corresponde a cada caso lo define el contador de la empresa patrocinadora con la ley de impuesto a la renta a la vista. Lo que sí podemos decir es que el nombre del documento tiene que coincidir con lo que ocurre. Un contrato de auspicio no se llama donación, y una donación no se factura como publicidad. Cuando los nombres no coinciden, el problema aparece en la revisión, no en la firma.
Un intento frecuente es pedir una «donación» y devolver a cambio logo, stand y mención. Eso describe un auspicio, no una donación, y conviene que el contador lo revise antes de firmar. Antes de cerrar, pregunta tres cosas: si el auspicio se factura como publicidad y con qué código, qué documento necesita la empresa para respaldar el gasto ante el SII, y si tiene alguna restricción por su tipo de contribuyente. Las respuestas cambian de una empresa a otra, y una propuesta que ya trae esas preguntas resueltas se firma mucho más rápido.
La propuesta de auspicio: una página y dos anexos
Un patrocinador decide en una reunión de comité que dura quince o veinte minutos. Nadie lee un dossier de veinte páginas en ese tiempo. La propuesta debe caber en una página, con dos anexos para quien quiera revisar cifras. Así la usa el área de marketing para justificar el gasto frente a su gerencia, y eso es lo que te conviene.
La estructura que mejor funciona tiene siete bloques. El primero es el evento: nombre, fecha, recorrido y lugar, con la fuente de cada dato. El segundo es la asistencia, que puede ser el número de inscritos de la edición anterior o, si es la primera vez, un rango explicado con la base de la estimación. El tercero describe el público: edad, zona de residencia y nivel de actividad, sin inventar categorías. El cuarto son los paquetes de visibilidad. El quinto es la contraprestación exacta, con fecha de entrega de cada pieza. El sexto es el presupuesto y la forma de pago. El séptimo es el contacto y la fecha límite para decidir.
Los paquetes se arman desde el costo de cada beneficio, no desde lo que crees que el patrocinador querrá pagar. La tabla siguiente sirve como plantilla. Las columnas de precio quedan en blanco hasta que tengas cotizaciones reales para la edición.
| Paquete | Visibilidad incluida | Entregables | Precio |
|---|---|---|---|
| Oro | Logo en arco de meta, polera, speaker y redes | Stand en la zona de premiación y mención en la gráfica del evento | Por definir según costo real |
| Plata | Logo en polera y dorsal, mención en el speaker | Stand en la zona de hidratación | Por definir según costo real |
| Bronce | Logo en la página web del evento y en redes | Mención en la premiación | Por definir según costo real |
No prometas alcance que no puedes medir. Si escribes «10.000 personas» y el conteo final da 1.200 inscritos más público espontáneo sin registro, pierdes al patrocinador para la próxima edición. Muestra el dato de inscritos y di con claridad qué parte es estimación.

Qué ofrecer al patrocinador en una corrida
Una corrida tiene más superficies de marca de las que cualquier organizador cree al principio. El arco de salida y meta es la imagen que sale en las fotos. La polera o el dorsal llevan el nombre del patrocinador durante toda la carrera y en cada publicación posterior. La zona de hidratación recibe a todos los participantes y es donde más se conversa. La premiación concentra la atención del público en el escenario. Y la presencia en redes del evento, antes, durante y después, es el canal que más se puede medir.
Ofrece cada superficie sólo si puedes cumplirla. Un logo en la polera exige que la polera llegue con ese logo, en la fecha pactada y en las tallas correspondientes. Un stand exige una persona a cargo durante todo el horario. Una mención en el speaker exige que alguien la lea. Si el contrato no define tamaño, ubicación, plazo de entrega y responsable, cada una de esas promesas se convierte en una discusión después del evento.
Las fotos de participantes con la marca del patrocinador necesitan una regla propia. Define en el contrato quién puede usar las imágenes del evento, por cuánto tiempo y en qué medios. Si la corrida tiene inscritos menores de edad, esa regla importa todavía más, y conviene revisarla con un abogado antes de publicar material.
Si tu evento ya tiene una base de participantes, muéstrala como parte de la propuesta. Por ejemplo, un patrocinador que ve que en la edición anterior una parte relevante de los corredores volvió a inscribirse entiende el valor de la marca mejor que con cualquier adjetivo. El artículo sobre cómo organizar una corrida en La Serena y Coquimbo describe cómo planificar esa base desde la primera edición.
Donación y auspicio en la misma corrida: cómo separarlos
Hay corridas que tienen ambas cosas, y eso está bien siempre que cada flujo tenga su propio papel. Un banco auspicia la carrera con un contrato comercial, con logo, stand y factura por publicidad. Aparte, una empresa de la zona dona a un club de atletismo que organiza una escuela infantil de la misma comuna. Son dos operaciones distintas, con dos contratos, dos destinatarios y dos cuentas.
Cuando hay donación, el certificado es el documento que importa. El artículo 63 exige que el donatario haya dado cuenta de la recepción mediante un certificado emitido conforme a las especificaciones del SII. Ese certificado es el respaldo del donante, y sin él no hay beneficio que reclamar aunque el dinero ya esté transferido. Pídelo antes del cierre contable de la empresa, no después.
La regla práctica para el organizador es simple. No emitas factura por algo que la empresa paga como donación, y no recibas una donación a cambio de publicidad. Si en la conversación surge la idea de combinar ambas cosas en un solo pago, detente y consulta con el contador de cada parte antes de decidir. Un cruce así no se corrige con un anexo al final del contrato.
Cronograma: cuándo empezar a buscar patrocinadores
No existe un plazo legal para buscar patrocinio. Lo que existe es un calendario práctico que evita correr al final. Las empresas tienen presupuestos anuales y aprueban gastos de marketing en ciclos que suelen cerrarse antes del último trimestre. Si tu corrida es en noviembre y empiezas a buscar en octubre, llegas tarde para la mayoría de los comités.
La tabla siguiente es una planificación, no una norma. Ajústala a tu fecha, a la cantidad de patrocinadores que quieres y a la capacidad de respuesta de tu equipo.
| Momento | Tarea | Resultado esperado |
|---|---|---|
| Cuatro meses antes | Definir paquetes, costo de cada beneficio y base de asistencia | Propuesta de una página |
| Tres meses antes | Listar veinte empresas afines y revisar qué auspiciaron antes | Lista priorizada con contacto |
| Dos meses antes | Reuniones con comités y con los contadores de las empresas interesadas | Preguntas tributarias resueltas |
| Un mes antes | Firma de contratos y entrega de logos en el formato definido | Contratos firmados |
| Dos semanas antes | Confirmar entregables, ubicación de stands y responsables | Lista de cumplimiento |
El patrocinio se cruza con los permisos. Si el evento necesita autorización municipal o de la autoridad, esos trámites tienen sus propios plazos y no dependen de tu búsqueda de auspicios. Un patrocinador que cierra en octubre y un permiso que se resuelve en diciembre son un problema compartido. El artículo sobre permisos para un evento deportivo en Chile explica cómo ordenar esos trámites para que el calendario de patrocinio no los pise.
Errores que cuestan plata y cómo evitarlos
Los errores de patrocinio rara vez aparecen en la primera reunión. Aparecen después, cuando el patrocinador pide el certificado, cuando el logo sale mal en la polera o cuando la cifra de asistencia no coincide con el informe. Estos son los cuatro que más vemos.
- Prometer un beneficio tributario sin verificar el registro. Si el proyecto no está inscrito, el donante no tiene crédito, y tu organización queda como la que ofreció algo que no existe.
- Recibir una donación en la cuenta de la productora. Como se explicó, el donatario debe ser una entidad del artículo 63, no una empresa con fines de lucro.
- Cerrar un auspicio sin paquetes definidos. Cada promesa abierta se transforma en una exigencia después del evento. Define tamaño, cantidad y fecha antes de firmar.
- Olvidar el cierre con el patrocinador. Un informe corto, con fotos, cifras de asistencia y los entregables cumplidos, es lo que vuelve a un patrocinador el año siguiente.
Lo que tienen en común estos errores es que se evitan en la preparación, no durante el evento. Un checklist de dos páginas, revisado por el contador antes de firmar, evita más problemas que cualquier negociación de último minuto. Si el evento además tiene inscripciones y seguro, conviene cruzar esos documentos con el artículo sobre seguro para un evento deportivo, porque el patrocinador también querrá saber quién responde si algo sale mal.
Conseguir patrocinadores para una corrida o un campeonato es un trabajo de preparación. La propuesta tiene que caber en una página, cada beneficio tiene que poder cumplirse y cada peso tiene que tener un documento que lo respalde. La donación con beneficio de la Ley 19.712 es un camino real, pero pasa por un club o una corporación inscrita en el IND, nunca por la productora que organiza el evento.
Si todavía no tienes claro qué figura encaja con tu patrocinador, lo más eficiente es que su contador y tu organizador revisen juntos la propuesta antes de la reunión. Nosotros ayudamos a armar el paquete de visibilidad, el calendario y los entregables de la corrida, y el tratamiento tributario queda en manos de quien corresponde. Revisa nuestros servicios de organización de eventos deportivos si quieres que te acompañemos en esa parte.

